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Recordaba perfectamente cómo sus garras resbalaban en la roca mientras intentaba izarse, y aún podía notar la fuerte mandíbula que la agarró por el pescuezo y la puso a salvo... Pero, sobre todo, aún podía ver la intensa mirada de su rescatador al confesarle que la amaba. ¡Corvino Plumoso! Sintió un cosquilleo por toda la piel.

Hojarasca Acuática piensa en Corvino Plumoso en Crepúsculo, página 58

El siguiente artículo contiene información detallada del capítulo 3 de Crepúsculo. Si estás buscando un resumen más corto del libro, por favor mira la cronología.

Resumen Editar

Carbonilla llama por tercera vez a Hojarasca Acuática, que está distraída. La joven curandera se disculpa. Carbonilla se inclina a olfatear las semillas que Hojarasca Acuática está envolviendo en una hoja y le pregunta qué son, cuando Hojarasca Acuática le responde que son semillas de adormidera, suspira y le dice que son semillas de ortiga, y le inquiere qué es lo que lepasa.

Hojarasca Acuática se queda mirando la hoja y recuerda que la curandera le había mandado llevar semillas de adormidera a Estrella de Fuego para calmar el dolor de su hombro dislocado. No tenía ni idea de cómo se había equivocado, pero sabe que Carbonilla tiene razón. Se vuelve a disculpar con la curandera, que le dice que debería lamentar la equivocación y apostilla que esa misma mañana la había sorprendido a punto de aplicar milenrama en las garrapatas de Musaraña. Le vuelve a preguntar si le sucede algo y si está herida por la batalla con los guerreros del Clan de la Sombra, pero Hojarasca Acuática responde que está bien.

La joven curandera rememora la noche en la cual Corvino Plumoso la salvó de caer por el acantilado; pudiendo ver aún su intensa mirada mientras la confesaba que la amaba. Siente un cosquilleo al recordarlo. En ese momento, Carbonilla le vuelve a decir que ya está de nuevo confundiendo las hierbas. Hojarasca Acuática sacude la cabeza para aclararse la mente; va a guardar las semillas de ortiga y tomar las semillas de adormidera. Carbonilla insiste en que si la pasa algo le gustaría que lo compartiera con ella, observándola, y la dice que desde que llegaron al campamento están muy atareadas y que la necesita, y que debería poder encargarse de las obligaciones de una curandera ella sola. Hojarasca Acuática se disculpa de nuevo y la asegura que todo va bien.

Hojarasca Acuática piensa que todo iba mejor que bien porque Corvino Plumoso la ama. Envuelve las semillas correctas en una hoja de haya para llevárselas a Estrella de Fuego y se despide de su mentora para ir al a guarida del líder. Una parte de ella desea contárle lo de Corvino Plumoso a Carbonilla, pero sabe que no podía reverlárselo a nadie porque se supone que los curanderos no se enamoraban.

Recuerda que antes de que los clanes se separaran, Carbonilla había sospechado de que había una conexión entre ella y Corvino Plumoso, antes de que el guerrero del Clan del Viento le confesara su amor, y antes de que ella misma admitiera sus sentimientos que tenía a sí misma. Sabe que será más difícil ocultarle lo que sentía a la curandera.

Mientras se dirige hacia la entrada de la guarida de Estrella de Fuego en la Cornisa Alta, ve a Manto Polvoroso entrar en la maternidad para visitar a Fronda y Betulino; y piensa que la patrulla que había ido a llevar los cadáveres al Clan de la Sombra debía de haber regresado sin contratiempos.

Se asoma a la entrada de la guarida y pide permiso para entrar, y se desliza por la grieta de la cueva cuando recibe la invitación a entrar. Estrella de Fuego está tumbado en un lecho de musgo y hojas, con Espinardo sentado junto a él. Estrella de Fuego le pregunta a Espinardo si no ha habido problemas con el Clan de la Sombra, y Espinardo se lo confirma, respondiendo que se encontraron con Bermeja mientras dirigía una patrulla fronteriza, y que fue a buscar a Estrella Negra. El líder del Clan de la Sombra afirmó que no sabía nada sobre el apoyo de algunos de sus guerreros a Enlodado. Estrella de Fuego se encoge de hombros y hace una mueca de doloral sentir una punzada en su herida. Le dice a Espinardo que Estrella Negra podríaestar diciendo la verdad; y el guerrero le informa que después los guerreros del Clan de la Sombra se llevaron los cuerpos para enterrarlos. Estrella de Fuego le felicita y le dice que no quiere problemas con el Clan de la Sombra; y que habrá que tener cuidado en la siguiente Asamblea para no darle a Estrella Negra ninguna excusa para lanzar un ataque. Le pide a Espinardo que avise a los gatos del clan y el guerrero accede, despidiéndose y saliendo de la guarida.

Hojarasca Acuática cruza la cueva y deja el fardo delante de su padre, diciendole que se lo envía Carbonilla. Estrella de Fuego recogelas semillas de adormidera de un lametazo y le da las gracias. La joven curandera le indica que debería dormir, y en cuanto lo dice escucha el sonido de varios gatos reuniéndose en el claro y a Esquiruela llamando a Estrella de Fuego. El líder mira a Hojarasca Acuática con un brillo risueño en los ojos y la dice que parece que va a quedarse sin siesta.

Estrella de Fuego se levanta y cruza la guarida cojeando; Hojarasca Acuática le sigue, sintiendo que la inundaba una gran emoción, queriendo preguntarle a Esquiruela si se había encontrado a Corvino Plumoso y si el guerrero había preguntado por ella. Se detiene en la entrada de la guarida, pensando que si hace esas preguntas, Esquiruela querría saber por qué estaba tan interesada en Corvino Plumoso, y su hermana no entendería que había quebrantado el código de los curanderos.

Zarzoso y el resto de la patrulla están esperando en el claro, mientras más gatos del clan se congregan a sua lrededor. Hojarasca Acuática baja por el sendero de piedras rotas y se detiene desconcertada al captar una intensa oleada de emoción de su hermana. Esquiruela parecía estar más alterada que cuando discutió con Zarzoso, y a Hojarasca Acuática se le eriza el pelo de inquietud, miedo y compasión.

Se acerca a su hermana y pregunta qué la ocurre y qué ha pasado. Esquiruela araña con furia la tierra y bufa que el Clan del Viento les ha tratado como si fuesen enemigos declarados. Hojarasca Acuática escucha a Zarzoso contándole a Estrella de Fuego que Manto Trenzado parecía que quisiera arrancarles la piel y que no parecía que ellos fuesen los mismos gatos que ayudaron al Clan del Viento a librarse de Enlodado. Estrella de Fuego inquiere si han sabido algo de Estrella de Bigotes; Zarzoso le responde que sí, pero que su clan considera que ya no son aliados. Cenizo interviene diciendo que ya se lo había dicho y que ahora tienen que demostrar que son lo bastante fuertes para defenderse solos. Zarzoso parece contrariado y dice que cree que es más que eso.

Manto Polvoroso interviene, preguntando si de verdad no imagina cuál es el problema. Le dice a Zarzoso que no es precisamente el gato más popular entre los miembros del Clan del Viento después de que Alcotán le salvara la vida al final de la batalla, y que seguramente Estrella de Bigotes piense que Alcotán y él están compinchados. Zarzoso espeta que eso son tonterías y que Estrella de Bigotes ha perdonado a todoslos gatos que lucharon contra él, incluso Alcotán y que no puede tener nada contra él. Hojarasca Acuática mira de reojo a su hermana, sabiendo que antes Esquiruela habría defendido a Zarzoso, pero en ese momento lemiraba con los ojos entornados.

Estrella de Fuego pasea la mirada entre Zarzoso y Manto Polvoroso y maulla que espera que Cenizo tenga razón, pero que no pueden confiar en que Manto Trenzado les cuente lo que sucede en su clan. Informa que cuando tenga el hombro mejor visitará el Clan del Viento, Hojarasca Acuática intercambia una mirada de sorpresa con Esquiruela y maulla en voz baja que el líder debería esperar hasta la Asamblea para hablar con Estrella de Fuego. Esquiruela le responde que intente convencerle ella de eso; la joven curandera sabe que no puede.

Musaraña susurra que es una idea descabellada, pues hasta un cachorro ve que el Clan del Viento quiere que lo dejen en paz. Estrella de Fuego va a retirarse a su guarida cuando Zarzoso lo detiene y le dice que no le ha contado lo de los tejones. Estrella de Fuego se alarma, y Zarzoso le explica cómo han expulsado a los tejones del territorio. Orvallo y Cenizo se unen a explicárselo. Esquiruela se queda en silencio, y Hojarasca Acuática nota sentimientos encontrados de temor y compasión en ella, pero también de prudencia y cautela. Entiende que al igual que la tejona, el Clan del Trueno había sido expulsado de su hogar.

Estrella de Fuego mira a su alrededor y ordena a Manto Polvoroso llevar una patrulla hasta allí para rellenar la madriguera, y que un guerrero se quede vigilando por si regresan los tejones. Manto Polvoroso se lleva a Orvallo, Centella y Nimbo Blanco. Estrella de Fuego les observa mientras marchan y dice que en el futuro las patrullas tendrán que estar atentas a la presencia de tejones, pues podrían regresar o instalarse allí y deben dejarles claro que no son bienvenidos en su territorio.

Hojarasca Acuática se encuentra en la frontera con el Clan del Viento. En ese momento, una figura oscura desciende por la ribera hacia ella. Corvino Plumoso cruza el arroyo para reunirse con ella. Hojarasca Acuática susurra su nombre, pero en ese momento abre los ojos y ve a Carbonilla asomándose a la entrada de la guarida, preguntándola si ha dicho algo. La joven curandera se da cuenta que todo ha sido un sueño y se levanta de un salto, sacudiéndose y diciéndole a Carbonilla que no pasa nada y qué si necesita ayuda con algo. Carbonilla le cuenta que acaba de revisar las provisiones de hierbas y que algunas se están acabando. Hojarasca Acuática la interrumpe y se ofrece a ir a por más, informando que Esquiruela la ha contado que había visto algunas flores de fárfara. Carbonilla le dice que también les vendría bien algo de caléndula y cola de caballo.

Hojarasca Acuática siente que sus patas ansiaban salir del campamento para estar a solas con sus pensamientos. Se despide de su mentora y sale del campamento. Aún no era mediodía; Hojarasca Acuática siente un cosquilleo de emoción en las zarpas y acaba corriendo por el bosque. Cuando se detiene, se da cuenta que sus pasos la han llevado hasta la frontera del Clan del Viento. Todo está en silencio; y la joven curandera se queda inmóvil, pensado qué pasaría si aparece una patrulla o Corvino Plumoso.

Saborea el aire, pero no encuentra el olor a Corvino Plumoso. Se siente decepcionada, dándose cuenta que una parte de ella esperaba a que el guerrero del Clan del Vieno estuviera aguardándola, y se reprende a sí misma. Se tensa al oír voces del Clan del Trueno cerca, pues no quiere que la pregunten qué hace tan lejos del campamento. Se oculta en un arbusto de acebo justo cuando la patrulla entra en el claro.

La patrulla está compuesta por Fronde Dorado, Hollín, Zarpa Candeal y Acedera. Fronde Dorado le pregunta a Zarpa Candeal qué es lo que huele, y la aprendiza le responde que a gatos del Clan del Viento y Clan del Trueno, y el rancio olor a zorro. Fronde Dorado la elogia, y Zarpa Candeal ahueca la cola con orgullo. La patrulla siguió su camino y Hojarasca Acuática se relaja, pues la aprendiza no había captado su olor.

Cuando se retuerce para salir del arbusto, huele un aroma familiar, y se encuentra a Acedera mirándola con curiosidad, preguntándole qué está haciendo en el arbusto de acebo. La curandera le responde en voz baja que estaba buscando bayas, y Acedera se extraña porque las bayas de acebo son venenosas. Hojarasca Acuática le dice que está buscando unas bayas diferentes. Acedera enrosca la cola con ojos brillantes, pero no hace más preguntas.

Acedera le dice que tiene que contarle algo. Hojarasca Acuática se la queda mirando horrorizada, pensando que ha adivinado lo de Corvino Plumoso, y rápidamente se excusa diciendo que en aquel lugar hay buenas hierbas. Acedera la interrumpe preguntándola de qué está hablando y la informa que va a tener cachorros. Hojarasca Acuática se reprende por haber pensado que Acedera la había descubierto. Le pregunta si son de Fronde Dorado y Acedera asiente, maullando que aún no se lo ha contado porque quería estar segura. Hojarasca Acuática le dice que será una madre maravilla, y Acedera le cuenta que está algo asustada, pero que sabe que estará bien porque la tiene a ella. La joven curandera le asegura que hará todo lo que pueda, intentando no mostrarse avergonzada, pues piensa que en ese momento está lejos de ser una buena curandera. Le dice a Acedera que será la primera que dará a luz en el nuevo hogar del Clan del Trueno.

Acedera parpadea con alegría, y en ese momento aparece Fronde Dorado, preguntándole a la guerrera si se encuentra bien. Acedera le dice que sólo está algo cansada. Fronde Dorado maulla que siga un poco más, que han encontrado un sitio cómodo y soleado bajo un árbol, y que allí podrá descansar y ver cómo progresan las habilidades de Zarpa Candeal.

Hojarasca Acuática está segura de que Fronde Dorado sabe que Acedera está embarazada por la delicadeza con la que la trata. Acedera entrechoca la nariz con la joven curandera, despidiéndose de ella. Hojarasca Acuática observa como se aleja la pareja, sintiendo dolor en el corazón con una mezcla de alegría y pena, pues se alegraba por Acedera pero también la envidiaba. Sabe desde siempre que los curanderos no pueden enamorarse, pero no había pensado en lo que significaría eso. Intenta convencerse de que no tiene tiempo para amores prohibidos y sigue buscando fárfara para Carbonilla, cabizbaja.

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