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Hojarasca Acuática... Creo que hemos llegado demasiado tarde con la milenrama. Está muerta.

Ala de Mariposa a su amiga tras no poder salvar a una cachorrita en Crepúsculo, página 178

El siguiente artículo contiene información detallada del capítulo 10 de Crepúsculo. Si estás buscando un resumen más corto del libro, por favor mira la cronología.

Resumen Editar

Hojarasca Acuática deja las hierbas que lleva y se queda mirando a la gata canela, diciendo que Carbonilla ha dicho que se las tiene que comer. Dalia la mira adormilada y levanta la cabeza. En los dos días que llevaba allí, ella y sus hijos se habían recuperado casi por completo. Dalia murmura que todos son muy amables y mastica las hierbas con obediencia, arrugando la nariz ante su olor.

La joven curandera se inclina para examinar a los tres gatitos, y maulla que son preciosos, preguntando si les ha puesto nombre. Dalia responde que el macho de color tostado es Bayo, el gris Ratón y la gatita Pinta. Hojarasca Acuática dice que son perfectos como nombres de clan,y que como aún son cachorros podrían llamarse Bayito, Ratoncillo y Pequeña Pinta. Finaliza diciendo que se lo dirá a Estrella de Fuego.

Le parece que Dalia duda un poco, como si no estuviera segura de querer que sus hijos formaran parte del clan, pero antes de decir nada aaprece Fronda con un ratón entre los dientes. La guerrera le dice a Dalia que lo ha traído para comer, y se acomoda ronroneando junto a los cachorros,comentando que tienen buen aspecto y que seguro que tiene leche de sobra.

Hojarasca Acuática las deja hablando delos pequeños y sale al claro. El tiempo seguía gris y frío, y las ramas de los árboles se entrechocaban por el viento. Había pasado más de media luna desde su encuentro con Corvino Plumoso, que no había vuelto a dar señales de vida. La mitad del tiempo, Hojarasca Acuática flotaba en una bruma de felicidad, recordando su mirada y el olor de su pelaje. Pero el resto de tiempo la atenazaba la culpabilidad por haber aceptado verlo de nuevo; si fuera una auténtica curandera ni siquiera estaría pensando en él. Intentaba más que nunca concentrarse en sus obligaciones. Además, no quería que Carbonilla la riñera y menos aún que sospechara que el guerrero del Clan del Viento ocupaba sus pensamientos.

Se encamina hacia su guarida, pero se detiene cuando una gata parda irrempe por el túnel de espinos y frena en mitad del claro. Por un instante piensa que es Acedera, y le da un vuelco al corazón al pensar que le pasa algo a los cachorros; pero entonces se da cuenta que es Musgosa, una reina del Clan del Río

Musgosa la ve y exclama su nombre, agradeciendo al Clan Estelar que esté allí. Hojarasca Acuática pregunta qué es lo que sucede; y Musgosa responde que la envía Ala de Mariposa porque una enfermedad ha atacado al Clan del Río. La joven curandera pregunta si Ala de Mariposa quiere que vaya allí, y la reina asiente, diciendo que ella sabrá cuál es el problema. Hojarasca Acuática traga saliva, sintiendo qe se le ha atascado la garganta. Lo entendía bien; la advertencia de Plumosa se había cumplido.

Más gato habían empezado a apiñarse en el claro. Estrella de Fuego aparece en la Cornisa Alta con Tormenta de Arena, mientras Centella y otros guerreros salían de su guarida. Dalia se asoma por la maternidad y luego corre hacia Nimbo Blanco, hablandole con apremio y agitando la cola con nerviosismo.

Hollín le lanza una mirada hostil a Musgosa y pregunta por qué deberían permitir que su curandera vaya a ayudar al Clan del Río, que sería mejor que busquen ayuda en otra parte. Espinardo protesta diciendo que el Clan del Viento es poco probable que les ayude, y el Clan de la Sombra no destaca en ser generoso con otros clanes. A Hojarasca Acuática le alivia ver que Carbonilla se acerca. La curandera gris le pregunta a Musgosa qué es lo que pasa. Musgosa responde que el Clan del Río tiene un problema y, más tranquila, explica que la guarida de Ala de Mariposa está llena de gatos, y que si no reciben ayuda, morirán.

Hojarasca Acuática suplica ir, culpable por no haber hecho algo más para saber de qué se trataba la amenaza. Carbonilla y Estrella de Fuego intercambian una mirada, y la curandera dice que si Estrella de Fuego está de acuerdo puede ir. El líder asiente y maulla que no pueden negarse a ayudar a otro clan con problemas, y que esa enfermedad podría llegar hasta allí. Hojarasca Acuática le pregunta a Carbonilla si se las puede arreglar sin ella; y la curandera responde que sí, y que el Clan del Trueno tiene suerte de contar con dos curanderas. Una sombra pasa brevemente por sus ojos.

Centella se adelanta y se ofrece a ayudar a Carbonilla. La curandera le da las gracias y se vuelve hacia Hojarasca Acuática, diciendo que no hay razón para que no vaya con Musgosa, y que regrese cuando pueda. Hojarasca Acuática asiente y sigue a Musgosa, repasando una lista de hierbas que podría necesitar.

Cuando Musgosa y Hojarasca Acuática llegan al territorio del Clan del Viento, soplaba un fuerte viento. Tras la desesperada carrera al Clan del Trueno, Musgosa no podía ir demasiado deprisa y la joven curandera se adapta a su ritmo. Estaban aproximándose al cercado de los caballos cuando oyen un aullido. Al mirar hacia arriba, ve una patrulla del Clan del Viento formada por Oreja Partida, Covino Plumoso, Cárabo y Manto Trenzado.

Oreja Partida las saluda y pregunta qué hacen allí. Su tono era formal; y Hojarasca Acuática se da cuenta de cómo los ojos de Corvino Plumoso le abrasaban la piel, pero no se atrevió a decirle nada ni a mirarle. Musgosa responde que van de camino al Clan del Río. Hojarasca Acuática añade que no se han separado de la orilla del lago, tal como decidieron los líderes en la Asamblea. Oreja Partida maulla que ya lo ve y que sigan adelante. Manto Trenzado le interrumpe preguntando a Corvino Plumoso por qué la mira así, si acaso en el Clan del Viento no hay bastantes gatas a las que cortejar.

Hojarasca Acuática se queda de piedra. La joven mira al guerrero gris, y ve que estaba tan consternado como ella. Oreja Partida lanza un bufido y le dice a Manto Trenzado que no sea un cabeza de chorlito, que es la hermana de Esquiruela, con la que viajó hasta el lugar donde se ahoga el sol. Corvino Plumoso le da la razón con un maullido estranguolado y le dice a Hojarasca Acuática que salude a Esquiruela de su parte.

Musgosa araña el suelo con impaciencia y pregunta si pueden continuar. Oreja Partida asiente, despidiéndose con un movimiento de la cola. Antes de haber dado un par de pasos, Hojarasca Acuática escucha un siseo a su espalda; al volverse ve que Corvino Plumoso la seguía. El guerrero le susurra que se reúna con él en la isla al anochecer; en voz más alta añade que no se olvide de contarle a Esquiruela lo que le ha dicho. La joven se estremece de culpabilidad y emoción, pensando que aquello no podría estar tan mal si la hacía feliz. Manto Trenzado le mete prisa a Corvino Plumoso, y el guerrero gris sale disparado sin mirar a la curandera. Ella corre por la orilla para alcanzar a Musgosa.

Antes de llegar al campamento del Clan del Río, Hojarasca Acuática capta el olor a enfermedad. Poco después, un escalofriante maullido ahoga el borboteo del arroyo que bordeaba el campamento. Musgosa le lanza una mirada aterrorizada a la curandera, y vadea a toda prisa la corriente para entrar alcampamento.Hojarasca Acuática la sigue, sin reparar en la helada agua que la empapa las patas y la barriga.

Estrella Leopadina aparece entre los helechos y espera a que Musgosa y Hojarasca Acuática lleguen hasta ella. El espeluznante alarido no cesa. La líder las anuncia que Hiedra ha muerto. Aunque su voz era tranquila, la curandera ve pavor en sus ojos. Le pregunta a Hojarasca Acuática si puede ayudarlas. La joven responde que no lo sabrá hasta que hable con Ala de Mariposa, y añade que irá directamente a su guarida. Estrella Leopardina maulla que enviará a algunos guerreros para que las ayuden.

Hojarasca Acuática cruza el campamento y desciende por el terraplén hasta la guarida de Ala de Mariposa, debajo de un espino. Lo único que le importaba ahora era ayudar a los gatos enfermos. De camino se encuentra con Paso Potente y Alcotán, que cargaban con el cuerpo inerte de una atigrada marrón. Se aparta para dejarlos pasar, inclinando la cabeza con respeto.

Oye que Ala de Mariposa la llama, con la voz llena de pánico. La curandera del Clan del Río sale disparada de su guarida y restriega el hocico por el pelo de Hojasrasca Acuática, diciendo que sabía que vendría. La joven curandera capta su olor a miedo, y le dice que le cuente lo que ocurre. Ala de Mariposa responde con los ojos dilatados de angustia que todos están muriendo y no sabe qué hacer. Hojarasca Acuática la ordena que se tranquilice y que su clan se dará por vencido si estápresa del pánico. Ala de Mariposa respira hondo y se disculpa, diciendo que tiene razón. Hojarasca Acuática le vuelve a pedir que la cuente lo que ocurre. Ala de Mariposa contesta que vaya a verlo.

La guia hasta su guarida. Cerca de la entrada había una cachorrita negra con los ojos cerrados; Hojarasca Acuática tuvo que observarla con atención para comprobar que su respiración era muy débil. Junto a ella había otros dos cachorros: una negra, insconsciente pero que respira mejor, y uno gris, que tenía espasmos en las patas y gemía. Más allá, a lo largo de la ribera, había cuatro guerreros tumbados en improvisados lechos de hojas secas, junto con un gato jóven que parecía un aprendiz. Hojarasca Acuática reconoce los pelajes de Flor Albina y Musgaño.

Se agacha juntoa Flor Albina, que es la que estaba más cerca, y le toca con suavidad la barriga. La gata se queja e intenta apartarse; la joven curandera la da un lametazo tranquilizador y mira a Ala de Mariposa. Le dice que le recuerda a cuando los veteranos enfermaron por beber agua contaminada, aunque no huele igual. Ala de Mariposa gime que aquello fue culpa suya; y Hojarasca Acuática le recuerda que no podía haber detectado el olor a conejo muerto porque tenía las zarpas llenas de bilis de ratón; y que esa enfermedad tampoco es culpa suya. Ala de Mariposa dice que sí lo es, y que si fuera una auténtica curandera sabría que hacer. Hojarasca Acuática responde con dureza que eso es una tontería, que no ha hecho nada para causar esa enfermedad, pero tienen que averiguar de donde procede. Ala de Mariposa responde que no ha tenido tiempo tiempo de investigar el territorio desde que cayó enfermo el primer gato; y que todos los arroyos tienen agua limpia y no hay rastro debasura de Dos Patas. Araña el suelo y maulla que es una curandera inútil y que Arcilloso nunca debería haberla escogido. Hojarasca Acuática maulla con delicadeza que eso es otra tontería, pasándole la cola por el pelo. Añade qué es lo que pasa con el ala de mariposa que encontró Arcilloso, pues era una señal evidente de que el Clan Estelar quería que fuese su aprendiza. Al ver que Ala de Mariposa iba a replicar, se apresura a maullar que la explique lo que ha estado haciendo con los gatos enfermos.

Ala de Mariposa explica que les ha dado menta acuática para el dolor de estómago, y al ver que no servía, probó con bayas de enebro. Las bayas parecen haber mitigado un poco el dolor, pero los enfermos no mejoran. Hojarasca Acuática repasa mentalmente su lista de remediosy dice que si han comido algo venenoso, deberían intentar que vomitaran. Pregunta si tiene hojas de milenrama, y Ala de Mariposa responde que no tiene suficiente para todos los enfermos. La joven curandera responde que alguien tendrá que ir a por más.

Mientras hablaban, Hojarasca Acuática ve a Vaharina y un guerrero negro descendiendo la pendiente hacia ellas. Vaharina la saluda con un movimiento de la cola. Informa que les envía Estrella Leopardina para ayudar. La joven le da las gracias e informa que necesitan hojas de milenrama. El guerrero negro se ofrece a traerlas y le pregunta a Hojarasca Acuática si se acuerda de él. La curandera se fija en él y se da cuenta de que lo conoce, pero que no recuerda su nombre, por lo que niega con la cabeza. El guerrero maulla que es Juncal, el gato al que salvó lavida cuando le sacaron del río en su antiguo hogar. Vaharina añade que entonces se llamaba Junquillo. Hojarasca Acuática se queda sin habla al recordar al gato. Ala de Mariposa no había sabido que hacer y ella tuvo que hacerse cargo de la situación. El espíritu de Jaspeada habia estado a su lado, guiando sus paso para que el aprendiz reviviera. Maulla con brevedad que la alegra volver a verle, sin querer que Ala de Mariposa recordara otra ocasión en la que se había dejado llevar por el pánico. Pregunta si sabe donde encontrar milenrama. Ala de Mariposa responde que hay unas buenas matas en la zona del cercado de los caballos. Juncal ondea la cola y dice que irá enseguida, añade que tiene un aprendiz, Torrentino, y que lo llevará con él para traer más. Hojarasca Acuática le pide también que traiga bayas de enebro. Juncal se detiene para sacudir la cola para asentir y desaparece colina arriba.

Hojarasca Acuática le pregunta a Ala de Mariposa donde está la milenrama que queda, ya que empezarán con ella mientras vuelve Juncal. Vaharina dice que primero la digan qué puede hacer ella. La joven curandera le contesta que podría inspeccionar el territorio a ver si encuentra lo que puede haber provocado eso. Vaharina parece desconcertada y pregunta qué clase de cosas tiene que buscar. Hojarasca Acuática maulla que ojalá lo supiera, algo inusual o cualquier cosa que no huela bien. Algo que los Dos Patas hayan podido dejar abandonado. Vaharina ladea la cabeza y maulla que supone que sabe lo que dice, y que enviará varias patrullas con todos los guerreros disponibles. Lanza una mirada de pena a la hilera de gatos tumbados a lo largo de la ribera y desaparece colina arriba.

Mientras tanto, Ala de Mariposa había ido hasta su guarida y vuelve con un fardo de hojas de milenrama que deja a los pies de Hojarasca Acuática. La joven gata parpadea abatida al ver la poca cantidad. Maulla que empezarán con los tres cachorros, y que hay bastante para los tres. Empuja con el hocico al cachorro gris, que seguía retorciéndose de dolor; y siente un escalofrío al comprobar que estaba más débil que antes. Le pide a Ala de Mariposa que la ayude a moverlo. Con delicadeza, lo acercan a la ribera y lo dejan sobre un blando colchón de musgo. Hojarasca Acuática masca una hoja de milenrama y la introduce en la boca del cachorro, ordenándole que se la traga.

La garganta de la cría se estremece al intentar escupir los pedacitos de hoja. Algunas debieron llegar al estómago, pues al cabo de un momento vomita. Sus sollozos cesan y se queda desmadejado y tembloros, mirando a la joven curandera. Ésta le acaricia la cabeza y le dice que ahora quiere que coma una baya de enebro para después dormir. Ala de Mariposa ya estaba a su lado con la baya, la aplasta con cuidado y la sostiene delante del cachorro para que se la coma, después le masajea la garganta para asegurarse de que la tragaba. El ronroneo de la atigrada tranquiliza al cachorro, que ya estaba dormido cuando lo trasladan de nuevo a su lecho.

Hojarasca Acuática murmura que cree que mejorará. La próxima era una de las cachorras, que se despierta cuando la trasladan al arroyo, y se queja de que le duele la barriga. Hojarasca Acuática le promete que se sentirá mejor con eso, mientras le mete una hoja de milenrama en la boca. La gatita lo escupe de inmediato quejándose de que está asqueroso. Ala de Mariposa le espea que hagan lo que dicen y que se lo trague. La gatita vuelve a protestar, pero se interrumpe por un gemido al sufrir otro retortijón.Ala de Mariposa aprovecha para meterle la hoja en la boca, mientras Hojarasca Acuática le masajea la garganta. Palometa vuelve a gemir y vomita. Ala de Mariposa le dice que se tome una baya de enebro, metiéndosela de golpe cuando abre la boca para protestar. La gatita susurra que el enebro sabe horrible, pero se va quedando dormida.

Las curanderas la trasladan a su lecho y examinan a la otra gatita, que parecía más débil. A Ala de Mariposa se le dilatan los ojos de angustias y maulla que cree que está muerta. Hojarasca Acuática se inclina y nota que una débil respiración el agita los bigotes. Dice que aún está viva, intentando sonar esperanzada, pero que no deberían moverla y que traiga una hoja de romaza para que vomite sobre ella. Ala de Mariposa arranca una gran hoja de romaza mientras Hojarasca Acuática masca más milenrama. Todos los esfuerzos para despertar a la gatita fueron en vano, así que Ala de Mariposa separa sus mandíbulas mientras la joven curandera le mete la hoja mascada. La gatita escupe sobre la hoja de romaza antes de quedarse inmóvil de nuevo.

Ala de Mariposa maulla que no es suficiente. Hojarasca Acuática responde que es mejroque nada y que la dejarán descansar un poco y probarán de nuevo más tarde. Sólo quedaban dos hojas de milenrama. Ala de Mariposa propone tratar a Fabuco, que es el que está más débil aparte de los cachorros. Recoge lashojas y se dirije hacia allí.Cuando Hojarasca Acuática se dispone a seguirla reaparece VAharina sin aliente, y resolla que ha encontrado algo y si va a verlo. La joven curandera mira a Ala de Mariposa, que la dice que vaya. Antes de irse, echa un vistazo a los cachorros. Para su alivio, ve que justo en ese momento, Juncal y su aprendiz estaban cruzando el campamento con la boca llena de milenrama. Les dice que se lo lleven enseguida a Ala de Mariposa.

La lugarteniente del Clan del Río guía a Hojarasca Acuática hasta una barrera de espinos que se extendía de un arroyo a otro. Después de atravesar un estrecho túnel, Vaharina sigue el arroyo más pequeño en dirección al Clan de la Sombra. Más allá, la ladera se transformaba en un despeñadero empinado y arenoso; Hojarasca Acuática reduce el ritmo para no resbalarse. Vaharina la espera en la cima, y la asegura que falta poco. La joven curandera se detiene a recuperar el aliento y saborear el aire, captando el aroma a Sendero Atronador. Endereza las orejas al captar otro olor desconocido que le recordaba al aromade la enfermedad.

La pestilencia aumenta al acercarse a la frontera. Vaharina rodea un avellano y se interna de nuevo en su territorio. Alcotán y Prieto aguardaban a unos zorros de distancia, en un pequeño claro bordeado de zarzales. Alcotán se vuelve hacia ellas al oír que alguien se acercaba, con el pelo del cuello erizado, pero se relaja al ver que eran ellas. Informa que no ha habido novedades. Prieto añade que no hay rastro del Clan de la Sombra. Hojarasca Acuática se pregunta por qué se preocupa del Clan de la Sombra, y que tal vez le gustaría culparles de la enfermedad.

Vaharina maulla cortante que no tiene que ver con el Clan de la Sombra y que es cosa de Dos Patas. Le pide a Hojarasca Acuática que examina una cosa pero que no se acerque demasiado. Alcotán y Prieto se apartan para dejar a la vista un objeto liso y redondo, tirado en el extremo más alejado del claro; era duro y reluciente como los monstruos de Dos Patas. La joven curandera ve que una parte de la superficie lisa está aplastada y rota, y que de ella sale un líquido espeso, formando un charco verde plateado. También ve restos del líquido a una cierta distancia, lo que indicaba que gatos u otros animales habían pisado el charco y se habían llevado en las patas la pegajosa sustancia.

Abre la boca para hablar, pero se pone a toser cuando el hedor se le mete en la garganta. Exclama que seguro que aquello es el motivo de todo, y que esa cosa podría matar a un gato.Alcotán gruñe que huele fatal, arrugando la nariz. Prieto maulla que seguro que ningún gato sería tan descerebrado como para beberselo. VAharina replica que si no ve que los gatos se lo han llevado en las patas, sólo tiene que pisarlas y lavárselo con la lengua. Hojarasca Acuática coincide y dice que también lo habrán pisado otros animales, como ratones, y si los cazan y los comen se pueden envenenar. Vaharina parece horrorizada y dice que significa que eso podría estar en todo el territorio. La joven curandera maulla que no cree que esté tan mal, pero que tiene que advertir a todos los gatos que se mantengan alejados de esa zona durante un tiempo. Vaharina dice que se lo comunicará inmediatamente a Estrella Leopardina.

Alcotán le comenta a Prieto que si las patrullas se hubieran organizado como es debido habrían descubierto eso hace mucho. Hojarasca Acuática se queda de piedra; pues las patrullas eran responsabilidad de los lugartenientes y Alcotán estaba criticando a Vaharina en su cara. Recuerda que en su antiguo hogar en el bosque, los Dos Patas atraparon a Vaharina y mientras estaba desaparecida, Alcotán la había sustituido como lugarteniente. Tuvo que ser duro para él volver a ser guerrero cuando Vaharina regresó, pero ésa no era razón para cuestionar la autoridad de su lugarteniente ante otrs gatos. Además, su argumento ni siquiera era cierto, pues el territorio de un clan era demasiado grande para que las patrullas descubrieran de inmediato cualquier peligro. Ve que Prieto asiente, dándole la razón a Alcotán mientras mira con hostilidad a Vaharina. Hojarasca Acuática se pregunta si Alcotán estaba intentando reunir seguidores que le fueran leales a él y no al clan.

Vaharina había echado a andar hacia el campamento; si había oído algo no dio muestras de ello. Alcotán se ofrece a buscar espinos para construir una barrera en torno a esa cosa, y añade a Prieto en voz baja que alguien tiene que cuidar del clan. Va hacia el arbusto más cercano y empieza a tirar de una rama de espino seca; Prieto se apresura a colaborar. Hojarasca Acuática les aconseja que se laven las patas cuando terminen con agua, no con la lengua; y echa a correr detrás de Vaharina.

Cuando el asfixiante olorcomienza a disiparse a sus espaldas, maulla que no entiende cómo cayeron enfermos los cachorros, pues son demasiado pequeños para estar lejos de la maternidad. Vaharina suspira con exasperación explica que el otro día se escaparon del campamento por una idea de Palometa. Comenta que cuando tengan un mentor que les vigile, se quedará más tranquila. Hojarasca Acuática responde que son demasiado pequeños para cazar, por lo que debieron encontrarse con esa cosa de los Dos Patas; se estremece al pensar en los cachorros metiendo las patas en ese repugnante líquido verde. Le pregunta a Vaharina si no le contaron a nadie lo que habían encontrado, y la lugarteniente niega con la cabeza. La joven curandera añade que los demás gatos deben haber enfermado con presas envenenadas, porque si no hubieran informado a Estrella Leopardina. La lugarteniente explica que los cachorros no dijeron nada, y que probablemente pensaron que ya tenían suficientes problemas. De repente enmudece, y dice que Flor Albina es su madre y que los limpió cuando regresaron, siendo la primera en caer enferma. Hojarasca Acuática maulla que tiene sentido y que tendrá que hablar cno los cachorros. Vaharina pregunta si se recuperarán, y la curandera responde que cree que sí, añadiendo en voz baja que con la ayuda del Clan Estelar.

El día casi había llegado a su fin cuando regresan al campamento del Clan del Río. Hojarasca Acuática apenas había reparado en lo rápido que había pasado el tiempo; parecía que habían pasado unos segundos desde que Musgosa había irrumpido en la hondonada rocosa. El campamento ahora estaba tranquilo; lamayor parte de los gatos estaban ya en sus guaridas para pasar la noche, aunque había algunos junto al montón de carne fresca.

Hojatasca Acuática maulla que sería buena idea examinar el montón de carne y deshacerse de cualquier pieza que huela a esa cosa. Vaharina asiente y dice que inspeccionará también elcampamento por si alguien lleva restos de esa sustancia pegados en las patas, además de advertirle a todos que comprueben su pelaje y que se laven en el arroyo.

La gata se dirije a la guarida de Estrella Leopardina. Hojarasca Acuática la observa alejarse y entra en la guarida de Ala de Mariposa, que está inclinada sobre los gatos enfermos. Le pregunta cómo va. Alade Mariposa dice que cree que va bien, pues no ha muerto nadie aún, aunque Paso Potente también ha caído enfermo y no parece estar tan mal como los demás. Hojarasca Acuática recuerda que Paso Potente era uno de los gatos que cargaba con la gata muerta cuando llegó alcampamento.

Informa a Ala de Mariposa que han encontrado el problema, y la describe dónde habían encontrado el reluciente objeto de los Dos Patas y el líquido que derramaba. La curandera del Clan del Río se estremece y exlcama que entonces es cierto que los Dos Patas han sido los causantes del problema. Mira a Hojarasca Acuática y sacude la cola, diciéndole que vaya con ella a ver cómo están los enfermos.

Apenas había comenzado a olfatear a Flor Albina cuando capta un movimiento por el rabillo del ojo. Ve al final de la hilera de gatos enfermos a un cachorros de pelo gris. Al principio piensa que es uno de los cachorros de Flor Albina, pero luego advierte que era una cachorrita de más edad que no parecía enferma. La gatita llama a Ala de Mariposa; y Hojarasca Acuática pregunta quién es, siguiendo a su amiga. Ésta responde que es Blimina,y sus ojos brillan con afecto. Dice que es la hojade Musgosa y que va a ayudarla a menudo. Presente a ambas, y la gatita inclina la cabeza, aunque parece inquieta y le maulla a Ala de Mariposa que debería examinar a Fabuco.

El aprendiz está despatarrado, arañando débilmente el suelo. Tiene los ojos desorbitados y vidriosos, se nota que está haciendo un gran esfuerzo por respirar. La gatita pregunta con inquietud qué es lo que le ocurre. Ala de Mariposa vacila, y Hojarasca Acuática le pregunta si le ha dado enebro. Ala de Mariposa responde que sí, y agita la cola diciendo que ojalá tuvieran fárfara. Hojarasca Acuática piensa que es inútil desear una hierba de la que no disponían. Los esfuerzos de Fabuco eran más débiles, y si no se les ocurría algo enseguida, moriría allí mismo.

Se le ocurre que tal vez lo que le ocurre a Fabuco no está causado por la sustancia de los Dos Patas. Sugiere que tal vez esté atragantado con algo, pues al estar tan debilitado por el veneno no podía toser. Ala de Mariposa abre las mandíbulas del aprendiz mientras Hojarasca Acuática le examina la garganta. Maulla que hay algo, pero está muy adentro. Blimina se ofrece a probar, y mete su fina patita en la boca de Fabuco, sacando una bola de hojas de milenrama a medio mascar. Hojarasca Acuática la felicita.

Cuando Ala de Mariposa suelta al aprendiz, éste se derrumba temblando. La curandera del Clan del Río le ordena a Blimina que le traiga algo de agua. La cachorrita corre hasta el borde del arroyo, arranca un trozo de musgo y lo mete al agua. Regresa de inmediato y estruja el musgo sobre la boca de Fabuco. El aprendiz deja de resollar y temblar, se ovilla y cierra los ojos.

Ala de Mariposa toca el hombro de la cachorrita con la punta de la cola y le dice que acaba de salvar la vida a Fabuco, y que se asegurará que lo sepa cuando despierte. Los ojos de Blimina centellean con alegría, y pregunta si eso es lo que se siente al ser curandera, pues es lo mejor del mundo. Hojarasca Acuática ronronea comprensiva y maulla que recuerda la primera vez que aplicó raíz de lampazo a una mordedura de rata, y que apenas podía creérselo cuando la herida empezó a sanar. Ala de Mariposa maulla que no se olvide del día en el que salvó a Juncal cuando casi se ahoga. Hojarasca Acuática le dedica un guiño afectuoso a su amiga, agradecida de que recordara eso. Le comenta a Blimina que no hay nada comparable a poder ayudar a sus compañeros de clan. Ala de Mariposa añade que no están salvando vidas a diario, mirando con cariño a la gatita, sino que la mayor parte del día la pasan ocupándose de tareas rutinarias. Blimina pregunta si esas tareas son importantes, y Ala de Mariposa dice que sí y que quiere que se quede con Fabuco y que la llame si hay algún cambio en su respiración. Blimina se sienta junto al aprendiz, con los ojos clavados en él y la cola enroscada alrededor de las patas.

Las dos curanderas van a examinar a los demás enfermos. Hojarasca Acuática se pregunta si Ala de Mariposa había encontrado ya a la aprendiza perfecta, y se pregunta de inmediato cómo iba a ser mentora si no podía transmitir ningún conocimiento del Clan Estelar. Se obliga a dejar de lado esa cuestión mientras examinan a los gatos enfermos. Todos dormían. Hojarasca Acuática piensa que todos iban a recueprarse, aunque Flor Albina seguía débil.

Al fin, llegan junto a los tres cachorros. El gatito gris seguía durmiendo, pero Palometa tenía los ojos abiertos. Gime que tiene hambre, y Hojarasca Acuática le comenta a Ala de Mariposa que eso es buena señal. Ala de Mariposa maulla que su madre no puede alimentarla, pero que puede beber un poco de agua. Palometa puso cara de quejarse de nuevo, pero se levanta y se acerca al arroyo a beber. Hojarasca Acuática no le quita el ojo de encima por si pierde el equilibrio y cae al agua.

Ala de Mariposa susurra su nombre, tensa. La curandera se gira y ve que su amiga está inclinada olfateando a la cachorrita más debilitada; y al levantar la cabeza, la pena empaña sus ojos azules. Maulla que está muerta. Hojarasca Acuática empuja el cuerpecillo con el hocico y ve que Ala de Mariposa tenía razón. Palometa estaba subiendo la ribera, y Hojarasca Acuática le susurra a Ala de Mariposa que no diga nada.

La gatita negra se acomoda en el musgo y Hojarasca Acuática se acerca; le pregunta si ella y sus hermanos encontraron algo raro el día que estuvieron fuera del campamento. Palometa le pregunta si sabe lo de "eso"; y la curandera asiente diciendo que lo ha visto, pregunta si lo tocaron. Al ver que la pequeña vacilaba, la asegura que no se va a meter en un lío. Palometa admite que lo tocaron, que jugaron a correr por encima y que retó a Guijeño a que bebiera un poco. Ala de Mariposa suelta un respingo de impresión y le espeta que cómo pudo ser tan descerebrada. Hojarasca Acuática la silencia con una mirada y pregunta si su hermano se atrevió a beber. Palometa responde que todos bebieron. Ala de Mariposa maulla si sabe que eso es lo que les ha puesto enfermos. La cachorra la mira abatida y contesta que no lo sabían. La curandera del Clan del Río le dice que por eso no deben tocar ni probar nada que no conozcan, y que cuando sea aprendiza tendrá que informar a su mentor de cualquier cosa que encuentre. Palometa cierra los ojos, pero los abre de golpe y pregunta si todo eso es culpa suya. Hojarasca Acuática niega con la cabeza y responde que no.

Cuando la gatita se quedó dormida, Ala de Mariposa bufaque no sabe cómo puede ser tan amable, y que a ella le gustaría arrancarles las orejas. Hojatasca Acuática contesta que sabe que es incapaz de hacerles daño pues no son más que cachorros y no sabían lo que hacían. Además era posible que Flor Albina se intoxicara a través de ellos, pero que los demás gatos se habrán contaminado por presas envenenadas. Ala de Mariposa suspira y responde que lo sabe.

La curandera del Clan del Río abre la boca en un bostezo. Hojarasca Acuática le dice que está agotada y que se vaya a dormir, que ella se quedará de guardia y la despertará cuando la luna esté en lo más alto. Ala de Mariposa vuelve a bostezar y le da las gracias. Se retira a su guarida, y Hojarasca Acuática le echa un último vistazo a los enfermos.

Le susurra a Blimina que Fabuco está mejor y que ella cuidará de él, que puede volver con su madre y que no se olvide de contarlelo bien que lo ha hecho. La cachorrita inclina la cabeza con los ojos centelleantes y se marcha corriendo. La joven curandera se acomoda junto al aprendiz. Sobre su cabeza resplandecen las estrellas del Manto Plateado. Se dirije en silencio al Clan Estelar, agradeciendo en silencio que la enfermedad del Clan del Río parecía estar bajo control. Sólo entonces cae en la cuenta de que se había olvidado reunirse con Corvino Plumoso.

Personajes Editar

Principales Editar

Secundarios Editar

Menciones Editar

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